Entro a una pollería de Gerli a ofrecer libros. La mamá trabaja en algunas tareas, el nene dibuja. Saludo. Antes de que llegue a presentarme, el nene se apura: ¿vos sos el escritor?, dice. Sí, sonrío. Leímos un libro tuyo en la escuela, agrega. ¿Cuál?, pregunto yo contento. La mamá mira la escena sorprendida. El nene piensa pero no recuerda. Cuando hago un abanico con mi mano, él señala el de Camilo: ¡Ese!
¿Cómo habrá llegado Camilo a su escuela?, no tengo ni idea. ¿Cuántas otras cosas pasarán por ahí con mis textos sin que me entere? Quiero creer que muchas. Ojalá.
Ahora se quedan con El mago Pascualito.
miércoles, 4 de noviembre de 2026
Encuentros (LI)
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