domingo, 8 de enero de 2017

Seis años

El último año, el sexto cumplido viviendo de la literatura, terminó con la publicación de “El mago Pascualito”, un libro de cuentos para chicos, ilustrado por Marcos Amayo Acosta, del que hablaremos con más detalle en una próxima entrada de este blog. Aunque puedo adelantar que se trata de la historia de un pingüinito que quiere ser mago y emprende un viaje para conseguirlo.

En un plano diferente, estuvimos trabajando con el traductor Darío Bard en la adaptación a inglés de los telalibros de Toba, Croack y Fuz. Si todo sale como esperamos, nacerán en este idioma en alguno de los meses que siguen.

Visité además escuelas, me hicieron entrevistas por aquí y por allá, fui a la feria del libro, leí y escribí (¿cómo dejar de hacer lo que da sentido y sirve de excusa para todo lo anterior?), salí a vender casi todos los días.

Un año tranquilo, apacible, de construcción expectante pero sin la ansiedad ya de los primeros tiempos.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Entrevista en "Viajar leyendo"

Hoy quiero compartir una entrevista que me hizo Luciano Sívori para su blog “Viajar leyendo”.

Alejandro: dejaste un trabajo de oficina más o menos seguro y “cómodo” para salir a la calle (literalmente) y dedicarte a lo que amás: escribir. En notas de tu blog (como acá y acá) hablás de lo que sentías laburando en relación de dependencia. Hoy, ya varios años después, vivís de tu literatura. ¿Se extraña esa "otra vida"? ¿Qué sentís que ganaste y que perdiste con el cambio?

Creo que logré combinar dos cosas que me gustan mucho: escribir y caminar por la ciudad; sumando además poder vivir de eso que escribo.

Lo que gané fundamentalmente es independencia, con todo lo que implica. Nunca sabés de qué manera vas a llegar a fin de mes, como le ocurre a cualquier emprendedor, pero tenés la satisfacción de estar trabajando todos los días en aquello que elegís y te apasiona.

Gané también el contacto directo con la gente. Ya van casi seis años que salgo a ofrecer mis libros. Recorro fundamentalmente Gran Buenos Aires y un poco de CABA. Una vez por año, o año y medio, suelo regresar a los lugares en los que antes estuve, por lo que me encuentro de nuevo con quienes me han comprado libros y obtengo comentarios de primera mano. Eso te ayuda a afianzarte y a crecer.

Lo que perdí, quizá, al momento de cambiar de profesión fue el reconocimiento de mis pares, de clientes, de posibles empleadores. Trabajé algo más de una década en sistemas y después de ese tiempo, quieras o no, conocés a la gente y te conocen, saben si trabajás bien o mal, te sentís seguro en el entorno, protegido.

Cuando cambié de actividad me despojé de todo eso, tuve que empezar de nuevo como cuando tenía veinte años.

“Me siento a mitad de camino entre escritor y emprendedor”, dijiste en tu blog. Comentame un poquito cómo vivís eso en el día a día y cuáles creés que son los desafíos más grandes de ser un autor independiente. ¿Cómo es un típico día tuyo?

Lo más importante, creo, es reconocer que no va a ser fácil, que vas a tener que trabajar mucho como lo hace, insisto, cualquier emprendedor en lo suyo, y que con pasitos de hormiga vas a ir consiguiendo cosas.

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viernes, 28 de octubre de 2016

Encuentros (XX)

Cosas que pasan en la calle, en relación a los libros.

XX

Le puso Toba a su gata.

¿Lo leíste?, pregunto. Sí, un montón de veces, me dice.

La nena, que ya está dejando de serlo, eligió el nombre Toba para su gata. Y lo que parece algo chiquito, cotidiano, de entrecasa, yo lo siento importante y lo escribo ahora en este blog.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Entrevista radial en Segunda Dimensión

El domingo de la semana pasada me entrevistaron en el programa radial Segunda Dimensión que se transmite desde la Universidad de La Matanza. Fue un gusto haber estado allí.

Dejo a continuación el audio para quien tenga ganas de escucharlo:

sábado, 4 de junio de 2016

Bookstagram

 Feria del libro de Buenos Aires 2016. La visito como otros años: varias veces en la misma edición; no tanto para ver libros, sino más para asistir a charlas, presentaciones, conferencias, mesas de debate, y demás propuestas que fluyen en el marco del encuentro.

En cada ocasión la curiosidad me depara sorpresas, y ahora es el turno de Bookstagram.

¿Qué será esto?, pienso. Evento para jóvenes, dice el programa de actividades del día. Lo cual se confirma rápidamente al observar la fila de chicos aguardando el ingreso a la sala.

Con mis casi cuarenta, desentono de lo lindo en medio del piberío.

Ya ubicado en mi asiento, me entero de que Bookstagram es una suerte de comunidad, dentro de la red social Instagram (claro, por eso me sonaba tanto), integrada principalmente por menores de veinte años, aunque también los hay de veintipico, (los bookstagrammers) que además de leer, dedican gran parte de su tiempo a sacar fotos a los libros, para luego compartirlas en la web.

Son fotos cuidadas, artísticas, tomadas con verdadero amor por la lectura, en las que se suman objetos decorativos, como pétalos de rosa, papelitos de colores, una taza de chocolate o de café.

Sí, amor por la lectura, fue eso lo que dije. En estos tiempos.

¿No se les viene a la cabeza la cantinela repetida de que la gente ya no lee, y menos aún los chicos?


[Las fotos publicadas en este artículo pertenecen a @locaxlibros]