martes, 26 de octubre de 2021

De hormiguitas y napoleones

 Nada de napoleones. Me considero una hormiguita que hace lo mejor que puede desde su lugar, una hormiguita que supo y sigue sabiendo que las barreras son más que nada mentales, y no tanto físicas. Una hormiguita cuyo instinto es desconfiar de lo que muchas bocas repiten. 


Primero desconfío, después vemos.

miércoles, 20 de octubre de 2021

Encuentros (XXIX)

Cosas que pasan en la calle en relación a los libros.


XXIX


Entro a una librería de Villa del Parque a ofrecer los libros infantiles que publico. Es bastante grande, de tipo papelera y juguetería, es decir de los comercios en que más aceptación tengo para que los exhiban. Al dueño parece gustarle mi trabajo y sin embargo, dice: dos editoriales me dejan sus libros a consignación, sólo tengo que pagar lo que vendo, así trabajo con este tipo de producto y me sirve. No le pasa con los juguetes, ni con las reglas o cuadernos; esos los compra en firme. Pero con los libros es distinto, todos sabemos que se consignan, cosa que en lo personal decidí dejar de hacer años atrás. 


Si vendiera cucharitas sería más fácil, le digo con una sonrisa. Él también se ríe. Quizá más adelante lo convenza.

viernes, 15 de octubre de 2021

Proyectos

¿Te pasó alguna vez que no sabés cómo vas a hacer algo pero, sin embargo, estás seguro de que de algún modo lo harás? Y al final sí, lo hacés, termina sucediendo. Resolvés en cada momento la parte que te toca, el minúsculo engranaje que dará forma al todo. Y si te preguntan desde afuera cuál será la solución, respondés de la manera más honesta que tenés a mano: todavía no sé, decís, vamos a ver cuando llegue el momento. Y entonces el momento llega, y ves, y la solución aparece clara, limpita, como si hubiera estado esperándote desde el principio. Lo mejor de eso, es que una vez que te acostumbrás a trabajar así, a confiar en lo aún desconocido, la cabeza se enrosca menos y queda más libre para darte una respuesta en el momento justo. Ya sea que trabajes en sistemas, programando computadoras o celulares, o te dediques a alimentar un proyecto de literatura independiente. Siempre ocurre igual. Los proyectos necesitan que confíes en vos, para realizarse.

sábado, 2 de octubre de 2021

jueves, 16 de septiembre de 2021

Sobre gobiernos

I

Quizá el mayor error de los gobiernos (este, el anterior, el que fuere) consista en gastar demasiada energía en las elecciones, en vivir las derrotas electorales como tragedias; en lugar de saberse personas de paso, y trabajar en serio, con honestidad desinteresada, por el país que sueñan (si es que en verdad algún país sueñan).


II

Si después de un año y medio o dos de gobierno, un presidente y demás funcionarios siguen hablando de pesadas herencias, tienen que saber que la población se cansa. Cuenta para cualquier signo político.

Y las oposiciones que se oponen a todo, incluso a lo que dijeron ayer porque ahora lo dice su adversario político, cansan todavía más.


domingo, 27 de junio de 2021

domingo, 6 de junio de 2021

Hombres y engranajes

 Domingo. Me despierto demasiado temprano (el cuerpo no sabe de fines de semana). Camino a oscuras mientras todos duermen, cumplo la rutina mañanera. Me hago mate, como algo de pizza fría que quedó de anoche, me pelo una naranja y la corto en cubos. Mientras escucho música bajita en la radio, no me decido entre leer o escribir. Al final leo, o mejor dicho releo: desmenuzo Hombres y engranajes, de Sábato, uno de las tantas obras de él a las que llegué a fines de los años noventa. Ahora lo voy llevando sin apuro, intercalado con otros libros de otros autores completamente distintos. Advierte él, Sábato, sobre la mecanización del mundo, sobre el hombre (y la mujer, claro está) como partícipe pequeño e insignificante de esa maquinaria que fue construyendo, ilusionado por de más con el futuro próximo a sus pies. Y pensar que publicó esto por primera vez en 1951: antes de internet, de computadoras deshumanizantes (en la medida en que dejan de ser meras herramientas y se pretenden intermediarias obligadas de todo vínculo humano), de teléfonos pseudointeligentes, de la dificultad de entablar una conversación en la calle con un desconocido, sin el amparo de las pantallas que, cada vez más, nos tienen bajo control. Domingo. Tomo mate. Lo acompaño con naranja y pizza. Añoro un tiempo que ya no va a ser. Como todos los tiempos, me digo: dejan de ser, y aún así los seguimos habitando.

domingo, 28 de marzo de 2021

Escuela Pública 27


Este año en la Escuela Pública nro 27 de Derqui, partido de Pilar, trabajarán por segunda vez con mi libro El mago Pascualito. 


Cuentos cortos en imprenta mayúscula, con dibujos para colorear, que se van enganchando para contar una historia de fantasía desarrollada en la zona del Atlántico Sur. Pingüino, orca, mara, elefente marino, gaviota, ballena franca, son algunos de los animales que lo protagonizan. Ilustrado por el muy buen dibujante Marcos Amayo Acosta.


Ojalá los chicos, además de aprender, lo disfruten.

miércoles, 24 de marzo de 2021

La Once Diez

 


Los sábados a partir de la medianoche y hasta las dos de la madrugada, en La Once Diez (Radio Ciudad de Buenos), tiene lugar un programa dedicado íntegramente a la poesía, cuyo nombre es Poesía 1110.

Allí, en su última emisión, hubo espacio para un poema de mi autoría, que yo mismo leí. Si tienen ganas de escucharlo, lo pueden hacer en el siguiente enlace: https://ar.radiocut.fm/audiocut/alejandro-laurenza-en-once-diez/

También se puede encontrar el programa completo en Spotify (La Once Diez Podcasts, Poesía 1110 - Episodio 41), donde mi texto aparece sobre el minuto 64. 

domingo, 7 de febrero de 2021

En medio del recorrido

Escribo poesía, novela, cuentos infantiles. Tuve la fortuna en estos años de rodearme de buenos dibujantes como Lucila Cardozo y Marcos Amayo, a quienes conocí en diferentes circunstancias de la vida. Llegué un día por casualidad a lo que fue la oficina de letras de Tres de Febrero, coordinada entonces por Marcela Minakowski, donde tuve una muy buena experiencia y luego de publicar varios de mis libros con su acompañamiento, continué trabajando con la imprenta de aquellos tiempos. También por casualidad coincidimos con Lucerito Juguetes Blandos y nos caímos bien, e hicimos libros de tela, y mantenemos abierta la posibilidad de seguir encarando proyectos juntos. Tradujimos algunos de esos libros a inglés con Darío Bard, y aunque aún no se dieron las circunstancias para que vean la luz, estoy seguro de que con Darío podremos volver a trabajar en el futuro. Vendí primero en plazas y parques, y luego recorriendo las calles de la gran ciudad que nos contiene (no veo la hora de volver a hacerlo). Tengo la satisfacción de que hayan compuesto canciones con mis poemas (y que además me guste mucho como quedaron, lo cual no es tan fácil que ocurra), en este caso a través de Carlos Salvatierra y su banda Fantasmas del rock. Recibo a veces el afecto de quienes conocí, o sólo me leyeron, a lo largo de dos décadas. Creo que voy más o menos bien: cansado por momentos, renovado en otros, pero bien. Hago este breve recuento para saber dónde estoy parado, y para tratar de intuir los próximos pasos que podría dar. Hay vida en la escritura independiente. Hay lugar para todos. Basta con estar dispuestos a hacer.

domingo, 31 de enero de 2021

Tránsito

 TRÁNSITO


Ante la inseguridad manifiesta
del cambio,
del no saber lo que vendrá
(aunque en rigor nunca sepamos),
me aferro a alguien
que no soy
(que no puedo ser),
pero que me ayuda a flotar
como un leño
entre las aguas tormentosas,
entre los miedos voraces
de la oscuridad primera,
y me salva provisoriamente
del desasosiego total,
de la aniquilación en manos
de mi propia mano,
y me sostiene en equilibrio
mentiroso
(necesario)
y me cautiva aunque no quiera
y me consume
y me rebela luego
para intentar ser
el que en verdad soy.


ALEJANDRO LAURENZA

jueves, 28 de enero de 2021

Fantasmas RN'R

Fantasmas RN'R! Ya en Spotify. Si escuchan el disco A pesar de todo, van a encontrar dos temas cuyas letras están basadas en poemas mios: A pesar de todo y Blues de la conciencia perdida. 😊

sábado, 16 de enero de 2021

Poema ¿A quién culpar? (Por Maca Chia)

Hace mucho, mucho tiempo, cuando recorría asiduamente con mis libros las plazas y parques de Buenos Aires, conocí a Maca Chia y Vanina, su hija, quienes me compraron el libro de poemas Libertad y otras yerbas. Después de casi veinte años, mientras nos metíamos de lleno en la pandemia de 2020, Maca me contactó para contarme una conmovedora historia vinculada con aquel encuentro (que a mí me quedó entonces perdido en la memoria, entre la multitud de encuentros que se fueron sucediendo, pero que, ahora sé, ya no voy a olvidar).

Comparto el siguiente video donde ella misma refiere esa historia, mucho mejor de lo que yo podría hacerlo, además de tener la gentileza de leer un poema mío: "¿A quién culpar?", perteneciente a Libertad y otras yerbas.

Si quieren seguir a Maca Chia, y conocer sus bellas fotos y textos, lo pueden hacer en la página: https://www.facebook.com/Macachia52




viernes, 1 de enero de 2021

Diez Años


2020, el año de la pandemia, dio cierre a mi primera década abocado por completo a la literatura. A la fuerza fue distinto, como para la mayoría de las personas que habitan este mundo. Suena raro decirlo así: queríamos globalización, acá tenemos. Sin casi distinguir países ni clases sociales.

Pero volviendo a este rinconcito de la tierra, a este teclado, a estos dedos que lo pulsan, enero y febrero transcurrieron como todos: escribí, pensé en publicar nuevos libros en el cortísimo plazo (ja, iluso de mí), salí a vender por las calles del AMBA (ahora muchos más saben lo que es el AMBA, o sea CABA y Gran Buenos Aires, la ciudad enterita que no se corta en la General Paz), me tomé unos días de vacaciones, reanudé actividades.

Y ahí nomás estaba marzo, esperando para hacer palpable una realidad que parecía lejana, imposible, que hasta ahora veíamos extrañados por televisión.

En lo particular me adapté como pude. Supimos sobrevivir como familia: amorosa y económicamente, por supuesto. Estas cosas te ponen a prueba en serio: o venís bien o no venís, ya no queda lugar para disfrazar la vida con superficialidades. Y nosotros por suerte, por elección, por querernos, veníamos bien y así seguimos.

En lo que atañe a mi profesión (por llamarlo de alguna manera), al juego que decido jugar entre la multitud de juegos disponibles, hice varias cosas a medida que los meses se estiraban: digitalicé todos mis libros y los subí a Amazon, escribí uno nuevo para chicos, de título El tesoro de Camilo (si 2021 resulta ser más amable, seguramente lo publique), reedité en digital el poemario Libertad y otras yerbas, y quedó listo para regresarlo en algún momento al formato papel, aprendí a vender un poco por las redes sociales, despaché algunos libros por correo, me vinieron a buscar otros (qué gratificante, de verdad, que alguien se movilice, en general quien ya te leyó, para tener un libro tuyo).

Y así fue pasando un año decididamente distinto, entre las clases de los nenes en casa, las nuevas rutinas, el zoom, la tarea estricta y los horarios, para que ni ellos ni nosotros nos achanchásemos. Así fuimos transcurriendo, hasta brindar anoche por un horizonte mejor, donde los proyectos se encarrilen, y los abrazos, y las risas sin barbijo.

Por un 2021 vacunados y relativamente libres de andar, de hacer, de volver, como nos venga en gana. ¡Salud!