lunes, 15 de octubre de 2012

Hubo un amor

Les dejo un poema de mi autoría.

Hubo un amor

Hubo un amor
que fue de infancia,
que fue de niño y de niña
como todos los amores ciertos,
aunque no quisiera ella
(o no supiera acaso)
corresponderlo.

Hubo un amor
que duró mil años,
que creció
entre juegos de mancha
y de rayuela,
entre escondidas al aire libre
(detrás de arbustos
o edificios)
o en algún cuarto
que supo hacerse oscuro
para saltar de un tranco
la vergüenza.

Hubo un amor
apenas sugerido,
apenas esbozado,
que sin saberlo
ni buscarlo
se diluyó por fin
de los ojos del niño.

Pero ese amor que hubo
y dejó de haber,
ese amor que fue de infancia,
que fue de críos,
acabó dejando huella
en los vaivenes
de la memoria
(como todos los amores ciertos).

Alejandro Laurenza

4 comentarios:

Horacio Beascochea dijo...

Esos amores que nos atraviesan como huellas, nos acompañan, nos marcan su presencia.

Abrazo

raúl dijo...

Brillante y tan cierto. Abrazo, Ale...

Rosita Fasolís dijo...

Precioso poema, que con acierto nos lleva al camino donde la infancia tejió sus propias metáforas, sin saber que lo hacía.

Alejandro Laurenza dijo...

Horacio, Raúl, Ro,

Lo más gracioso es que uno puede no saberlo ya, no recordarlo siquiera, hasta que alguien pregunta, y aquel niño vuelve con su amor de infancia.

Un abrazo!