El libro que hoy más me compran, El tesoro de Camilo, lo escribí durante la pandemia. En un momento en que no sabía cómo hacer para vender al menos un ejemplar de los muchos que tenía almacenados en casa. Decidí entonces, como casi todos mientras estábamos escondidos del virus, no pensar demasiado, seguir haciendo, trabajar en lo que sí podía, con la convicción ciega de que todo iba a pasar. Y así fue, pasó.
Algunos poemas que también escribí en ese tiempo, y que hablan de manera directa de lo que nos tocó vivir, tendrán lugar en el nuevo libro que estoy preparándome para publicar: Atenti, flaco. Es en la poesía donde más autobiográfico soy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario