sábado, 23 de abril de 2022

En el día del libro

En el día del libro, me voy a rodear de ellos, como en el resto de los días. 

Uno pequeño en la mochila, para los viajes. Una novela de largo aliento, para leer en casa. Los de poesía, para abrir al azar, que se van amontonando en una mesita en el living. Los que releo. El que compartimos con mi hijo, al lado de la cama. Los de cuentos, desmenuzados despacito, sin obligación de terminarlos. Los que esperan ansiosos, al borde de la biblioteca: tranquilos, les digo, pronto les llegará el turno. Los que sigo descubriendo sin buscarlos.

viernes, 8 de abril de 2022

Encuentros (XXXI)

En la época en que vendía libros en las plazas y parques, era habitual que leyera poemas a quien deseara escucharlos. A veces a pedido de la persona que tenía enfrente, a veces porque lo proponía yo. No sé, como que el lugar invitaba: el aire libre, el verde, los lagos de Palermo, las bajadas de la plaza San Martín, el atardecer, la noche. Supe disfrutarlo, y mucho. 

Luego vinieron otras formas de llegar a los lectores. Cambié aquellas experiencias por los recorridos a lo largo de la ciudad. Eso me permitió tener más constancia, ya el frío dejó de ser un impedimento, y la lluvia un poco menos que antes, y pude salir todos los días y no sólo los fines de semana. En fin, que pude empezar a vivir de la literatura. Pero hubo algo que se perdió: la lectura improvisada de poemas; porque en la ciudad las personas no tenemos tiempo, corremos más de lo que vivimos. 

El caso es que hoy, once años después, en un negocio al que entré con mis libros, me pidieron si podía leer un poema y, claro, dije que sí. Me saqué el barbijo, me bajé la mochila, y emprendí con uno de los textos de "Y en medio nosotros", elegido al azar. Fue un placer para mí. Me dijeron que se emocionaron al escucharlo y que les gustaría ponerle música. 

Cada tanto, la vida te da estas cosas.

jueves, 24 de marzo de 2022

El machete

Tengo un machete dando vueltas por ahí. Parece que alguna vez me anoté un par de cosas a tener en cuenta cuando escribo novela, y ahora me lo vuelvo a encontrar. Ya ni me acordaba de que existía.

Dice:
- Juicio diferido (ya va a haber tiempo de corregir).
- Insinuar lo que sucederá luego.
- Escribir con los cinco sentidos.
- No escribir desde la superficialidad. Ponerse en la piel de los personajes como lo haría un buen actor. Sufrir y ser feliz con ellos.

Seguro que hay más. El machete se limita a eso.

martes, 15 de marzo de 2022

Entrevista en diario La ciudad


Me hicieron una entrevista en el diario La ciudad. Allí cuento sobre mis libros, los diferentes géneros que escribo y cómo llegué a la literatura, entre otras cosas.

La pueden leer en el siguiente enlace:

Entrevista en diario La ciudad


domingo, 13 de marzo de 2022

Corrijo novela

Corrijo novela. Me encuentro con una de esas páginas en las que uno siente que faltó inspiración al escribirlas, una página que no fluye. La idea está bien, la página es necesaria, no la puedo quitar y listo. Pero hace ruido por todos lados. Esas son las más difíciles de corregir. Tocás acá y se rompe allá: peor que antes.

Entonces uno se convierte en un picapedrero. Martillo en mano, cortafierro en otra, va dando golpecitos suaves, trabaja con lo que tiene. No lo puede sacar todo ni tampoco agregar material. La piedra es esa.

A menos que decida abandonarla y empezar con una nueva, y chau.