miércoles, 28 de enero de 2015

Encuentros (XVI)

Cosas que pasan en la calle, en relación a los libros.

XVI

Tenés un día difícil. Fines de enero. Calor. Mucho calor. La mitad de la gente está de vacaciones, y la otra mitad acaba de volver o se prepara para salir. No hay un mango en la calle. Vender un libro es como sacarse la lotería.

De repente te encontrás con una chica que te alegra el día. Me encantó la novela, dice, la leyó también mi hermana y se la estoy por prestar a un amigo.

Por estas cosas seguís. Lo otro, lo difícil o lo fácil, es circunstancial. ;-)

2 comentarios:

Claudio Lauberge dijo...

Hola Alejandro.
Es verdad lo que decís. También me pasa. Estamos subidos al barquito de las ilusiones. A veces el mar está calmo, y tanto que nos inquieta. Otras levanta viento a favor. Pero, entre tanto clima incierto, enrarecido, ocurren estas cosas hermosas que vos contás.
A veces nos parece que seguimos, pero sólo son los demás que se detienen. Se distraen, cada uno, con lo que cree conveniente. El libro, en estas épocas, llega a cierta edad. Antes también, pero era distinto.
Estoy leyendo tu novela: El amor y la furia. No voy muy rápido, te soy sincero. Eso ocurre porque le estoy dando lectura lenta y observadora. No de la superficial, esa que te comés el libro de inmediato, para volver a leerlo, más pausadamente. De todos modos, me intriga el final, que ya hubo un atisbo manifiesto al comienzo.
ALejandro, amigo, colega, puedo contarte muchos casos como el que describís en este posteo, pero este es tu espacio.
Mis mejores deseos!!!
Claudio Lauberge

Horacio Beascochea dijo...

Es cierto, por esos mimos literarios no bajamos los brazos. Abrazo