miércoles, 7 de octubre de 2015

Emprender o no emprender, esa es la cuestión

¿Es un proyecto por el que vale la pena fracasar?, empieza Andy Freire. O lo que es lo mismo: ¿estás dispuesto a dedicarte en cuerpo y alma, aun a riesgo de que las cosas no salgan bien, y anticipando que, si salen bien, será sólo el principio?

¿Qué esperás de tu vida?, prosigue, ¿ser el gerente de Citybank o el dueño de Pochoclos Freire? (¿O de Autopartes Pepito?, completo yo, ¿o convertirte en el autorcillo independiente Laurenza?).

Ninguna de las dos opciones será correcta o incorrecta, pero tenés que saber que eso te define, y lo ideal sería que actúes en consecuencia con tus deseos, para no sentirte después frustrado.

¿Trabajar para otro o emprender tu propio negocio? Simple: lo que más te entusiasme.

Pero volviendo al primer párrafo, si al elegir tu proyecto buscás ganar plata como único objetivo emprendedor, perdiste de antemano. La clave, en general, es hurgar en aquello que conocés de cerca, que te moviliza, por lo que lucharías y superarías obstáculos o dificultades o desafíos. Y si eso que elegís te apasiona, agrego mentalmente, si no te lo podés sacar de la cabeza ni del corazón, ¡bienvenido sea!

Andy Freire estuvo ayer en el Complejo Cultural Plaza de San Martín, en una charla organizada por las autoridades del municipio, abierta a la comunidad, para alentar y/o afianzar el emprendedorismo.

Habló de varios temas más, como motivación de empleados y búsqueda de capital semilla, pero los que expuse arriba son los que más me llegaron.

¡Fue un placer haber asistido!

3 comentarios:

Marisa Lopez dijo...

EMPRENDER, por todo lo que entregas al llevar un libro a una niña, la alegría de tener un escritor personal vale la pena emprender

Martikka dijo...

Está claro: Hay que emprender en lo que apasiona, de lo contrario la tasa de fracaso será más alta.
Saludos Ale!

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Alejandro, emprender tiene una parte de pasión y otra parte de frío raciocinio. Una parte de lanzarse al vacío y otra de comprobar que se tiene paracaídas. Por si acaso.

¿Se puede vivir de los libros y aledaños? Algunos lo consiguen.
Pero todo se empieza con un paso y luego siguen otros. Y ya hay algunos dados, ¿no?

Un saludo