miércoles, 25 de diciembre de 2013

Los últimos metros

A esta altura del año llego, como tantos otros, arrodillado de cansancio, arañando la tierra, intentando mantener la cabeza en alto para alcanzar la línea implacable del fin de carrera.

Lo que me ayuda definitivamente a sobrellevarlo, lo que me motiva como una luz brillante aunque lejana en medio de una lluvia de invierno, es la visualización de las tan ansiadas vacaciones. Pero en este nuevo año que comienza a insinuarse no habrá tal cosa. Las decisiones que fuimos tomando (la necesidad de ampliar la casa de una vez por todas, y algunas otras de tinte económico y familiar) nos lo impiden. Y se hace duro entonces.

Decirlo o escribirlo sirve apenas como descarga, lo sé. Lo que debo encontrar es un reemplazo: una motivación distinta y real que exceda las obligaciones autoimpuestas, que vaya más allá de lo que la cabeza dicta, y me devuelva la alegría suave y desprevenida en el quehacer cotidiano.

Mientras tanto escribo, y me susurro bajito: paciencia, flaco o pibe (aunque ya no sea literalmente lo uno ni lo otro), pronto vendrán tiempos mejores.

8 comentarios:

Begoña dijo...

Espero que el año próximo todo sea más sencillo. Llevo algunos años en tu situación y aunque no es fácil hay que seguir por el camino elegido. En 2013 yo dejé de escribir mis relatos por dedicarme a mis quehaceres más tiempo, y lo cierto es que no me compensó. Un día lejos de mis relatos por corregir fue como un día perdido. Así lo sentí y es algo que debo reparar para tranquilizar la conciencia. Creo que en eso consiste ser escritor, sentir la necesidad de escribir todo el tiempo.
¡Feliz 2014!

Liman dijo...

Bueno che, tenes dos motivaciones importantes!!!

Abrazo!

Veronica Dinocentis dijo...

vamossssssssssssss la pelopincho unos dinkis y a disfrutar con tu sra, tus dos pequenos q son muyyy bellos, y obvio nosotros tus amigas, asi pasa rapido el verano ja beso.

raúl dijo...

Vamos, Ale!!!! En mi caso pasaré enero pintando toda la casa y escribiendo, y leyendo y saliendo a caminar con las chicas y disfrutando del relax de no depender de horarios por un mes.
Vamos que nos espera un 2014 mejor que este 2013, no porque el número te lo traiga, sino porque estamos haciendo camino al andar.
Abrazo!!!!!!

Alejandro Laurenza dijo...

Sí, no me hagan caso. Estoy cansado físicamente y hago berrinche como nene chico. :-P

Alís dijo...

Si renuncias a unas vacaciones para poder cumplir sueños o materializar cuestiones pendientes es que lo haces por una buena causa, y pensarlo debería ayudarte a sobrellevarlo. No sé, pensaba en un argumento para hacerlo más llevadero. Y los ratos libres que tengas dedícalos a quienes te hagan sentir realmente feliz o a hacer actividades que te llenen.
Y ánimo, que el tiempo cada vez para más veloz y llegarán unas vacaciones antes de lo que crees ahora.

Un abrazo
y feliz año nuevo

Lola Mariné dijo...

Desde que "te conozco" es la primera vez que te encuentro decaído. Tú siempre estás lleno de energía y entusiasmo.
Pero hay momentos en que uno se siente cansado y también hay que aceptarlo.
Lo mejor es tomarse unas vacaciones, y si no se puede, cambiar algunas rutinas.
Seguro que se pasa pronto.
Feliz 2014

martikka dijo...

http://m.youtube.com/watch?v=Lj-W6D2LSlo&desktop_uri=%2Fwatch%3Fv%3DLj-W6D2LSlo


Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar. Pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar...
Feliz año Ale!