domingo, 21 de julio de 2013

Encuentros (I y II)

Cosas que pasan en la calle, en relación a los libros.

I

—Nunca en mi vida me compré un libro —dice—, pero el título Soy Culpable me gusta.
—Siempre hay una primera vez —respondo yo, en un ataque de originalidad.
—Sí, me lo quedo —concluye el muchacho.

(Isidro Casanova. Cerca del mediodía. En las puertas de una chatarrería.)


II

—Me siento acá porque quiero hablar con alguien que sepa de libros —irrumpe el chico. Lo miro sorprendido. El 338 se sacude sobre el asfalto desparejo de la avenida Márquez.
—¿De dónde nos conocemos? —pregunto—, ¿te ofrecí libros en algún lado?
—Sí —ríe él—, te compré en la agencia de lotería de Villa Bosch.

No sé cómo pero logro acordarme:

—Ah, estabas con tu viejo, ¿no?.
—Sí —confirma—, quería decirte que me gustó, y eso que no soy de leer. Espero no incomodarte.
—Para nada —lo tranquilizo—, es un gusto que me lo digas, me hace sentir bien.

La conversación transcurre luego sencilla: los barrios en que vivimos, el sol de invierno que más parece de primavera, los estudios secundarios que abandonó y pronto debería retomar.

4 comentarios:

Esther dijo...

Alejandro, vendés tus libros asomado a la vida real, empapado en la vida real. Con toda sinceridad: te envidio.

Un abrazo,
Esther

Alejandro Laurenza dijo...

Lo disfruto, Esther. A veces también me siento agotado, como ahora, pero lo disfruto. :-)

Un abrazo.

Horacio Beascochea dijo...

Admiro tu talento para ofrecer lo que hacés, una completa carencia de mi parte

Abrazo grande

Alejandro Laurenza dijo...

Qué sé yo, Horacio, es la forma en que me siento más cómodo. No así haciendo presentaciones. Y, por lo que vi, a vos te fue muy bien de esta última manera. :-)

Un abrazo.